LOS TRASTOS PULIDOS

LOS TRASTOS PULIDOS

Con el agua refrescando
mi lápiz.

Veo una pancita,
veo otra.

En algún otro momento, pienso,
hubieran despertado
ternura en mi sangre.

Hoy mezcla.

La vida, el procrearla…
Ya no me parece tierna,
ni armónica.

Siquiera el cuerpo
parece aceptar
el dolor.

La empuja para afuera.
¿O será mi percepción?

Acepta traerla,
y luego la echa con ganas.

Gritos de gloria.

El pensamiento humano y los suburbios de la ciudad se convierten en la misma imagen.

El accionar del hombre, sus pensamientos y sus consecuencias los percibo de la misma forma.

Así como construyo una escena pictórica en la tela, pienso se construyen y se vinculan los pensamientos en el cerebro humano. Hay un aparente caos.

Aparente desorden, pero todo está en su lugar. Todo está plasmado en la realidad que nos construimos.

Todo pasa, todo acontece, y no todo tiene una lógica ni una explicación exacta.

Siquiera la matemática lo ha logrado. La problemática de las ciudades y las sociedades, es algo que seguirá existiendo.

Destruimos y creamos.
Nos auto-destruimos y nos auto-recreamos.

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